El pasado 5 de marzo tuvo lugar la jornada “Cambio climático, contaminación atmosférica y derechos humanos”, en la que se presentó el estudio “Un oscuro panorama: las secuelas del carbón”. A la misma fue invitada ACIMA.

El profesor Alberto Garrido de la Escuela de Ingenieros Industriales, sede del acto, dio entrada a los ponentes, tras su presentación, por el siguiente orden:

Rafael Borge, profesor de la ETS Ingenieros Industriales (Universidad Politécnica de Madrid), quien disertó sobre cómo reducir la contaminación del aire en las ciudades para mejorar la salud de los ciudadanos. Para lo cual propone actuar sobre las fuentes contaminantes.

El tráfico rodado, medidas no tecnológicas como reducir los kilómetros. Vehículos eléctricos (producción eléctrica renovable).

La edificación, mejorar la eficiencia térmica, los sistemas de calefacción y refrigeración. Aplicación de soluciones basadas en la naturaleza.

La iniciativa del Ayuntamiento de Madrid “Subterra”, el aprovechamiento energético del Metro de Madrid (frenado de los trenes).

Medidas tecnológicas como las mediciones y la monitorización por medio de dispositivos inteligentes de la calidad del aire.

 Y para mejorar la calidad del aire en las ciudades es primordial el comportamiento ciudadano.

Mary Robinson, preside Mary Robinson Foundation-Climate Justice, ex Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Su conferencia versa sobre la asociación o conexión de los términos Cambio Climático, Calidad del Aire y Derechos Humanos. El cambio climático tiene un efecto sobre los derechos humanos. A raíz de las resoluciones de Naciones Unidas sobre los derechos humanos y cambio climático creó su fundación para promocionar los derechos humanos, que garantice un entorno saludable, reconocido por los tratados y legislación internacional, como derecho humano fundamental e inalienable (derecho a un medio ambiente sano: aire respirable, agua potable, suelo fértil)

Para ella es importante llamar la atención sobre cualquier incumplimiento, aunque sea pequeño. Las empresas deben respetar y proteger los derechos humanos.

Su fundación la conforman un grupo de mujeres líderes, cuyo objetivo es la inclusión de los derechos humanos en el Acuerdo de París. En la página web de la fundación se recogen una serie de quejas, entre ellas, la del parque eólico ubicado en un campo de cultivos, había que corregirlo y al final se cambió.

Ana Barreira, directora del Instituto Internacional de Derecho y Medio Ambiente (IIDMA), presentó el análisis “Un oscuro panorama: las secuelas del carbón”. El objetivo del estudio fue analizar el impacto en la salud y los costes sanitarios debido a las emisiones a la atmósfera por la quema de carbón (combustible fósil) por parte de las centrales térmicas que producen electricidad, con los datos disponibles para el periodo 2015/2016.

Resalta los siguientes documentos:

1 el Informe del Relator Especial de Derechos Humanos y Medio Ambiente de las Naciones Unidas, David Boyd, señaló, en 2018, una serie de obligaciones que los Estados deberían seguir para hacer efectivo el derecho a respirar un aire limpio.

*Informe del Relator Especial sobre la cuestión de las obligaciones de derechos humanos relacionadas con el disfrute de un medio ambiente sin riesgos, limpio, saludable y sostenible, A/HRC/37/59, UN AG 24 de enero de 2018

2 la Agenda 2030 ODS objetivo 3 “Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades”, cuya meta 9 refleja la importancia de reducir sustancialmente para 2030 el número de muertes y enfermedades producidas, entre otros, por la contaminación del aire.

3 el informe reciente del Tribunal de Cuentas Europeo sobre la contaminación atmosférica, en el que se propone modificar la directiva relativa a la calidad del aire ambiente, pues los niveles o valores guía son más permisivos que los de la OMS (NO2, PM10, 2,5 y GEI)

Su intervención estuvo amenizada con un breve video titulado “Cómo nos afecta a nuestra salud”.

Resultados que arroja el estudio: a) contribución al cambio climático al generar emisiones de CO2, además de otros gases de efecto invernadero; b) registro del número de muertes prematuras, enfermedades respiratorias, efectos nocivos en niños asmáticos, altas hospitalarias por inhalación por aire contaminado, entre otros.

A modo de conclusión: impactos que afectan al derecho humano a un medio ambiente sano e informar en tiempo real de las emisiones contaminantes al público.

Antha Williams, jefa del área de medio ambiente de Bloomberg Philantropies. Comenta algunas de las medidas tomadas en EEUU para la reducción de muertes causadas por la contaminación atmosférica, como son el transporte verde, el cierre de las plantas térmicas.

Todos los ponentes coinciden en que se reconozca en todo el mundo como derecho fundamental universal el derecho humano a un medio ambiente saludable. Con ello la humanidad respiraría aire limpio, fresco, tanto en las ciudades como en el campo y así mejoraría la calidad de la vida.

También en mejorar la concienciación e información de los ciudadanos.

La OMS identifica las partículas (PM), el dióxido de nitrógeno (NO₂), el dióxido de azufre (SO₂) y el ozono troposférico (O₃) como los contaminantes atmosféricos más perjudiciales para la salud humana. Pero ¿qué son estos compuestos?:

Las partículas incluyen las partículas sólidas y líquidas suspendidas en el aire, abarcando un amplio abanico de sustancias y tamaños. El tamaño es de gran relevancia para cuantificar su efecto sobre la salud, por ello, el PM se suele dividir en PM₁₀ (partículas de diámetros inferiores a 10 µm) y PM₂´₅ (partículas de diámetros inferiores a 2,5 µm).

El NO₂ es un gas tóxico de color marrón rojizo.

El SO₂ es un gas tóxico incoloro que despide un fuerte olor.

El O₃ es un gas incoloro que se forma en una capa cercana al suelo por la reacción química de ciertos contaminantes —como los compuestos orgánicos volátiles (COV) y los NOₓ— en presencia de la luz solar.

Además de producir efectos sobre la salud, estos contaminantes también afectan a los ecosistemas y al clima.

Con la actualización de la Directiva sobre la calidad del aire ambiente, se equipararán los umbrales a los establecidos por la OMS y que sugieren los últimos datos científicos. Y es que, los umbrales de la Directiva 2008/50/CE son menos estrictos de lo que sugieren los efectos constatados de la contaminación atmosférica en la salud.

Ver doc. “Evolution of WHO air quality guidelines: pasado, presente y futuro”.

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